La Congregación de las Hijas de María Santísima del Huerto, conocidas también como Gianellinas, es fundada por Antonio María Gianelli (Sacerdote nombrado Santo por la Iglesia Católica Apostólica Romana) el 12 de enero de 1829 en la ciudad de Chiavari, provincia de Liguria, Italia. Fueron las primeras 12 hermanas, conocidas por su caridad, las que se extendieron por distintos puntos de Italia, abriéndose al servicio de hospitales, hospicios para huérfanos, escuelas.
La Fundación lleva su nombre con motivo del Santuario de la Virgen del Huerto que reside aún en la ciudad de Chiávari, y que recuerda una pintura de la Virgen sobre el muro externo de un Huerto (pintado en el año 1493). La fama de la imagen se acrecienta cuando el 2 de julio de 1610, un joven de la zona, Sebastian Descalzo, asegura que la Virgen María en persona se le aparece milagrosamente en el mismo lugar.
En 1846, fallece el Padre Fundador, y cinco años después (en 1853) la Iglesia Católica Diocesana reconoce oficialmente a la institución. En 1856 comienza por medio de ocho religiosas gianellinas la expansión hacia el continente americano, llegando al puerto del Montevideo, Uruguay.

Expansión

Con este reconocimiento se otorga un nuevo impulso a la Institución, y en 1856, ocho religiosas gianellinas expanden la obra de Gianelli hacia el continente americano, llegando ese año a Montevideo, Uruguay, por gestión del Vicario apostólico José Benito Lamas.
Dos años después (1858) la Congregación llega a Argentina. En 1868, el Instituto consigue la aprobación pontificia. En 1882, la Santa Sede de la Iglesia Católica aprueba las Constituciones. Durante el siglo XX, el Instituto sigue su expansión por América, Asia y África.
En 1901, la Congregación asume la custodia del Santuario del Hortus Conclusus, en Ortás, cerca de Belén (Palestina) y sucesivamente la dirección del orfanato anexo.
En 1908 llegan a Brasil; en 1915 a Chile; en 1945 a Paraguay; en 1949 a España; en 1962 a los EE. UU.; en 1979 a India; en 1989 a la República Democrática del Congo y, por último, en 2001 en Bolivia, en la extremadamente pobre ciudad de Potosí.

Obras en Paraguay

Fue el 5º país en América donde las FMH llegaron para ejercer la misión junto aquel pueblo con fuertes raíces indígenas, heredero de una evangelización desarrollada por los jesuitas del Siglo XVII.
Fundación del sanatorio de Bella-Vista en Asunción del Paraguay:
En 1945 el ministro de Salud Pública de Paraguay, a través de la curia metropolitana, solicitó a las Hermanas para la atención de los enfermos en el sanatorio de aquella capital. La Madre Provincial, Hna. Helena Costa, y su vicaria, Hna. Rita Ronchi estuvieron en aquella ciudad para firmar el contrato. Después de visitar el lugar destinado a los enfermos de pulmón en periodo de convalecencia, y de haber intercambiado ideas respecto del régimen administrativo y de la asistencia a los pacientes, se formuló un convenio por el cual la Congregación quedó comprometida a enviar seis hermanas, entre las cuales cuatro eran enfermeras diplomadas. El día 23 de Junio de 1945 parten de Bs. As. Las hermanas fundadoras para embarca en el puerto del Río de la Plata, para llegar al puerto fluvial de nuestro país. Después de 5 días de navegación, llegan a Asunción. Fueron recibidas por el director del sanatorio de Bella Vista, profesor Juan Max Boettner, y otras personalidades que acogieron a las hermanas y las condujeron al sanatorio.
Las hermanas visitaron las dependencias del dispensario anexo al ministerio, y entre la satisfacción general, iniciaron los preparativos para la inauguración oficial.
Las Hijas de María tienen un campo inmenso para ejercer la misión.
Año de fundación: 1945.
Actualmente hay en Paraguay: 8 casas y 36 hermanas.
Lugares: Asunción, Troche, San Lorenzo, San Juan Nepomuceno, Emboscada, Villarrica.
Obras: Escuela, Sanatorio, asistencia en parroquias.

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