“El Buen Pastor del Evangelio será mi único modelo ”

Antonio Gianelli nace el 12 de Abril de 1789, en tierra Ligur, en Cereta, pequeña fracción de Carro, (Italia) en una familia pobrísima que cultiva tierras arrendadas. Es el segundo de seis hermanos. Sus padres –Santiago y María Tosso-, son humildes campesinos, muy piadosos y laboriosos. Recibe el bautismo el día 19 de Abril de ese año.
En la escuela para niños fundada por el Párroco de Castello, realiza sus primeros estudios. En 1801 hace la Primera Comunión.
Hasta los 18 años distribuye su tiempo entre el estudio, la oración, el catecismo, el servicio de a las familias labriegas y las obras de caridad. Una acaudalada genovesa, la piadosa señora Nicolasa Assereto, propietaria de los terrenos que sus padres cultivaban, le facilita la entrada al Seminario de Génova en 1807, Continúa con éxito sus estudios, pero sobre todo cultiva la piedad y la mortificación. El 11 de noviembre de 1808 ingresa como alumno interno en el mismo, y hace los estudios con gran responsabilidad y aprovechamiento. Recibe el Diaconado en marzo de 1812, y el 23 de mayo es ordenado sacerdote.
El 15 de febrero de 1813 es nombrado Vicario de San Mateo, en Génova, donde permanece por dos años. Y el 23 de mayo se inscribe en la Congregación de las Misiones Suburbanas. Participa cada vez más en las misiones populares.
En Cáracari, Diócesis de Acqui se desempeña como profesor modelo, en el Colegio de los Escolapios durante el curso escolar 1815-1816.
Conocido y apreciado por el Cardenal Spina es llamado al año siguiente al Seminario de Génova y se le confía la Cátedra de Retórica, que Gianelli ejerce por 10 años. Años plenos de intenso trabajo y responsabilidad al servicio de futuros sacerdotes de los que quiere: “Sean doctos, sí, pero por sobre todo santos”.

Oración a Nuestro Padre Fundador

Te damos gracias, oh Señor, por San Antonio María Gianelli:
en él celebramos las maravillas de tu amor.
Tú lo has colmado de dones de naturaleza y gracia y nos lo has dado como padre y maestro.
El fue un hombre profundamente humano, atento y abierto a los signos de los tiempos;
y al mismo tiempo un hombre de Dios, animado por el Espíritu.
Concédenos, te rogamos, hacerlo presente en nuestra persona y ser como él, fieles al hombre y
fieles a Tí en el servicio de todos.
Por Cristo nuestro Señor, Amén.

Hechos relevantes de su vida

1820 – Colabora con el nuevo Arzobispo Monseñor Lambruschini en la actividad pastoral de la Diócesis. Su vida de educador en el Seminario se combina con sus frecuentes misiones sacerdotales.
1821 – Ejerce como encargado de estudios y disciplina en el seminario, y profesor de Elocuencia. El uno de julio es designado para dirigir a las Hijas de San José, del Conservatorio local.
1823 – Dimite de su cargo en el Seminario, por no contar con la colaboración del Rector.
Al quedar vacante, en 1826, la colegiala de S. Juan Bautista en Chiavari, el nuevo Arzobispo de Génova, Mons. Luis Lambruschini escribe a los Chiavareses: “Os envío la más bella flor de mi jardín”. Y vuelto a Gianelli: “haga de cuenta que emprende una misión, no de pocos días, sino de 10 o 12 años…” ¿Fue una profecía? Estos 12 años de intensa actividad apostólica sacerdotal son, al mismo tiempo, escuela de ascética y pastoral, que preparan a Gianelli para una más difícil y sublime misión.
1826 – El 27 de abril es designado Arcipreste de Chiávari por Bula pontificia, a propuesta de su Arzobispo Mons. Lambruschini. Desde su parroquia de San Juan, debe coordinar y dirigir las 119 parroquias que dependen de la Vicaría. Entra en relación con el rico patricio Esteban Rivarola, que ha fundado el hospicio de caridad y trabajo para las huérfanas locales. Comienza a organizar el instituto de las hijas de Ma. Sma. del Huerto , al principio como Conservatorio o grupo de piadosas mujeres que trabajan en diversas obras de caridad, sobre todo en el hospicio.
1827 – El 23 de agosto fallece su padre, y su madre se traslada a Chiávari para poder vivir con él.
1829 – El 12 de enero funda la Comunidad de las primeras doce Hermanas en una casa alquilada, para contar con educadoras plenamente dedicadas a la obra del Hospicio. Las cuida con instrucciones y reglamentos que prepara para ordenar su vida y su trabajo.
También inicia el grupo de Misioneros de San Alfonso María de Ligorio, para fomentar la piedad del clero y facilitar misioneros parroquiales. Escribe para ellos las Constituciones de 1.830, durante un periodo de descanso que ha de tomar en San Rufino de Lievi.
1831 – El 21 de Diciembre admite en el grupo de Hermanas a Catalina Podestá (1809 – 1884), que ha enviudado hace poco y, tiene una niña de 2 años que confía a la tutela de los abuelos paternos. Hará sus votos religiosos el 28 de diciembre de 1.832 y es nombrada superiora. Será la pieza fundamental de la Obra de las Hermanas.
1834 – Las Hermanas asumen la dirección del Hospicio de Caridad y Trabajo el 18 de agosto, donde ya actuaban como educadoras.
1835 – El 1 de julio van algunas Hermanas a trabajar al hospital de La Spezia, primera casa abierta fuera de Chiávari; dirige el trabajo Catalina Podestá. En seguida se abre otra Obra educativa en Marinasco.
1836 – Denomina a las Hermanas: “Hijas de Ma. Sma. del Huerto”, por proximidad al Santuario de Ntra. Sra. Del Huerto que se venera en Chiávari. Las Hermanas se encargan de cuidarlo.
1837 – Es elegido para Obispo de Bobbio, con cierta resistencia por su parte.
1838 – En el Consistorio del 12 de febrero es preconizado Obispo de Bobbio; el 6 de mayo recibe la Ordenación Episcopal en la catedral de Génova de manos de Monseñor Tadini. Aquella tarde un amigo suyo, rector del Seminario de Génova, confiaba a sus seminaristas: “Hoy he asistido a la consagración episcopal de un santo”. El 9 de Julio hacía su entrada en la Diócesis, cuya animación pastoral le llevaría los últimos años de su vida, y en la que supo imprimir un envidiable espíritu de renovación. Instituye la Congregación de los Oblatos de San Alfonso, entre sacerdotes que desean colaborar en obras de predicación y dirigir el Seminario. Poco después de su muerte se extingue esta hermosa iniciativa.
1839 – El 13 de mayo visita en Roma a Gregorio XVI. Asiste a la canonización de san Alfonso Ma. De Ligorio. El 8 de Septiembre toma posesión de la nueva Casa General de las Hermanas.
1840 – El 2 de Junio inicia un Sínodo Diocesano para fomentar la piedad en el Clero. El 10 de Noviembre lleva a las Hermanas al Hospital de Bobbio.
1844– El 21 de Diciembre fallece su madre, que vivía con él en Bobbio.
1846 – El 7 de Junio, rota su salud por trabajos y austeridades, fallece en Piacenza, y es llevado a enterrar a Bobbio.
En 1925 fue beatificado por Pío XI y el 21 de octubre de 1951, Pío XII lo proclama Santo.
Antonio Mª Gianelli, es uno de los signos de Dios, un signo de la Santidad humilde, cotidiana; de la santidad que no conoce aspectos clamorosos ni milagros estrepitosos; de la santidad que florece en la vida de todos los días, entre aquellos que no están llamados a grandes empresas, sino a hacer extraordinaria la vida ordinaria, a hacer ‘solamente aquello que deben hacer’-Decreto de Benedicto XV-. Gianelli, con la humildad que siempre le ha acompañado, es un signo de Dios todavía encendido para llevarnos nuevamente a amar la realidad verdadera, la vida de cada día. Aquella vida creada y donada por Dios” (T. Lasconi).
En el año 2000 fue proclamado Patrono de Val di Vara (Italia).

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